¿Pongo Pasaia o mi barrio en la web?
Los dos, y sin miedo. El nombre oficial va en los datos de contacto y en la ficha, para que todo cuadre con el registro. En los textos manda el barrio, porque es lo que teclea la gente: Trintxerpe, Antxo, San Pedro o Donibane. Y si tu zona pega con Donostia, también se nombra.
¿Puedo salir en búsquedas de Donostia estando aquí?
Pasa, y lo tengo comprobado con un cliente de Trintxerpe. No se consigue mintiendo sobre la dirección, que además es la forma más rápida de perder la ficha: se consigue porque el tejido urbano es continuo y porque tu negocio responde bien a lo que esa persona busca. Cuanto más cerca del límite, más opciones.
Me han hecho una web gratis. ¿Sobra el SEO?
No, se complementan. Esas iniciativas resuelven el problema de no tener nada, que no es poco. Lo que no resuelven es que aparezcas: eso depende de qué pone la página, de cómo está montada y de la ficha. Si ya la tienes, mejor, porque partimos de más arriba y sale más barato.
¿Sirve para un negocio del puerto?
Sirve, aunque se parece poco a lo del comercio de calle. Ahí no se trabaja el mapa sino la web, con una página por servicio y, si hace falta, en varios idiomas. El cliente tarda semanas en decidir y compara documentación, así que lo que cuenta es lo que pone tu web, no las estrellas.
¿Atiendes en euskera?
Sí, hablando y escribiendo. Si tu clientela busca en euskera, esas páginas se redactan en euskera con sus formas propias, cada una en su dirección. En un municipio con esta mezcla de orígenes, tener las dos versiones bien hechas es lo normal, no un extra.
¿Cuánto hay que comprometerse?
Nada. Va mes a mes y se corta avisando. Lo trabajado permanece donde está, y tanto la ficha como las herramientas de medición van siempre a tu nombre, de modo que si un día lo dejas no te quedas sin acceso a nada.