Marketing Digital
Marketing digital para hoteles y alojamientos turísticos en Gipuzkoa

Un alojamiento en Gipuzkoa que vive de Booking paga entre un 15 % y un 20 % de comisión por cada reserva. El marketing digital de un hotel aquí consiste, casi entero, en recuperar parte de esas reservas por canal propio, y en llenar los meses que no son agosto.
El turismo de Gipuzkoa no se parece al de sol y playa, y eso cambia toda la estrategia. Aquí la demanda es corta, repetida y muy marcada por el calendario: escapadas de fin de semana, gastronomía, surf, congresos y un puñado de fechas que lo llenan todo. El cliente reserva con menos antelación, viene en coche y muchas veces vuelve.
El calendario manda más que ninguna otra cosa
Antes de tocar nada conviene tener claro en qué negocio estás cada mes, porque no es el mismo:
| Momento | Qué se vende y a quién |
|---|---|
| Julio y agosto | Ocupación alta casi sola. El trabajo aquí no es llenar: es vender mejor, subir el directo y capturar el dato del huésped para el año que viene. |
| Zinemaldia (septiembre) | Demanda concentrada y precios altos, con público que reserva con meses de antelación. Se prepara en primavera, no en agosto. |
| Semana Grande (agosto) | Se llena solo. Mismo criterio: aprovechar para captar datos y reseñas. |
| Primavera y otoño | Escapadas gastronómicas, sidrerías, Camino de Santiago del Norte, surf. Es donde el contenido y el SEO se pagan solos. |
| Enero y febrero | El valle real. Es el momento de congresos, empresa y estancias largas, y también el mes para hacer todo lo que en verano no da tiempo. |
La consecuencia práctica: lo que se hace en temporada baja es lo que llena la media. Un alojamiento que solo hace marketing cuando ve huecos en el calendario llega siempre tarde, porque el SEO y las reseñas tardan semanas en pesar.
Cómo reducir la dependencia de Booking
No se trata de irse de los portales: traen volumen y visibilidad que no se consigue de otra forma. Se trata de que el cliente que ya te conoce reserve directo la segunda vez. Cuatro cosas, por orden de rentabilidad:
1. Que reservar en tu web sea igual de fácil
La mayoría de reservas directas se pierden en el motor: pide demasiados datos, no se ve bien en el móvil o tarda. Si reservar contigo es más incómodo que en el portal, la comisión la vas a seguir pagando por mucho descuento que pongas.
2. Una ventaja real y visible en directo
Y que se pueda decir en una frase: el desayuno incluido, la salida tardía, un 5 % menos. Comparar el precio del portal con el tuyo es lo primero que hace el huésped que ya te encontró, y la paridad de tarifas no te impide dar valor añadido.
3. Quedarte con el dato del huésped
Es lo que de verdad cambia el negocio a dos años vista. Del portal te llevas una reserva; de una reserva directa te llevas un correo al que puedes volver a escribir el año que viene, cuando se acerque el Zinemaldia o la temporada de sidrerías.
4. Recuperar al que ya te miró
Quien visitó tu web y no reservó es la audiencia más barata que vas a tener nunca. Un presupuesto pequeño de recordatorio a esa gente concreta rinde más que campañas amplias a gente que no te conoce de nada.
El SEO de un alojamiento, en concreto
- Una página por tipo de habitación o apartamento, con fotos propias y su descripción. Es lo que te hace aparecer por búsquedas específicas en vez de solo por tu nombre.
- Páginas de para qué sirve tu sitio: alojamiento cerca del Kursaal, con parking, con cocina, para familias, para grupos, admite mascotas. Son búsquedas con muchísima intención y poca competencia.
- Contenido de zona de verdad: qué hacer, cómo llegar, dónde comer al lado. Es lo que lee alguien que aún no ha decidido si viene, y lo que citan las respuestas con IA.
- Datos estructurados de alojamiento, con servicios y política de cancelación.
- Velocidad en el móvil, que aquí se paga en reservas: se busca desde el teléfono y casi siempre con prisa.
- Ficha de Google al día, con fotos nuevas y los servicios cargados. Para muchos huéspedes es lo único que ven antes de decidir.
Los idiomas, que aquí no son un adorno
Gipuzkoa está a media hora de Francia y recibe mucho visitante francés que llega en coche, además del internacional de siempre. Una web solo en castellano deja fuera a una parte real de la demanda, y no basta con traducir la portada: lo que hay que traducir es lo que se lee antes de reservar —habitaciones, condiciones, cómo llegar—.
Y las reseñas en otros idiomas se responden en su idioma. Es lo primero que mira un huésped extranjero y no cuesta nada.
Reseñas: las de Google y las de los portales
Un alojamiento juega en dos tableros a la vez y no son intercambiables. Las de los portales venden la reserva dentro del portal; las de Google deciden si apareces en el mapa cuando alguien busca dónde dormir. Casi todo el mundo trabaja las primeras y se olvida de las segundas.
La forma de conseguir reseñas en Google es pedirlas al final de la estancia, cuando la gente está contenta y todavía se acuerda. Sin ofrecer nada a cambio: está prohibido por Google y la sanción cae sobre la ficha entera.
Errores que se repiten
- Fotos del portal en la web propia. Si tu web enseña exactamente lo mismo que Booking, no le has dado ni una razón para reservar directo.
- Precios sin explicar por qué. Si el directo cuesta lo mismo, dilo con lo que sí cambia: cancelación, salida tardía, habitación asignada.
- Web solo en castellano. Ya está dicho arriba, pero es el error más caro de todos aquí.
- Trabajar el marketing solo cuando hay huecos. Cuando ves el hueco, ya es tarde para arreglarlo con SEO.
- No medir de dónde viene la reserva. Sin eso no se sabe qué canal se puede recortar y cuál hay que alimentar.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena tener web propia si ya estoy en Booking?
Sí, y no por las reservas de gente nueva: por las del que ya te conoce. Mucha gente encuentra el alojamiento en el portal y luego busca tu nombre en Google antes de reservar. Si en ese momento no hay web, o la hay y es peor que la ficha del portal, la reserva se queda allí con su comisión.
¿Cómo se trabaja la temporada baja en Gipuzkoa?
Con otro producto y otro cliente: estancias largas, empresa, congresos, escapadas gastronómicas y Camino. Y sobre todo con antelación, porque el contenido que llena febrero se publica en otoño.
¿Cuánto se tarda en ver resultados?
El SEO, de tres a seis meses. Las reservas directas se mueven antes si el problema estaba en el motor de reservas o en la web: eso son semanas, y a veces días.
¿Cuánto pesa una reseña en la decisión?
Muchísimo, y más que la nota pesa lo que dicen las tres primeras y cómo respondes. En alojamiento, una respuesta buena a una queja convence más que diez cincos seguidos.
¿Hay que estar en varios portales o en uno solo?
Depende del tamaño, pero repartir suele salir mejor que depender de uno: te da margen para negociar y te protege de un cambio de algoritmo del portal. Lo que no cambia es el objetivo de fondo, que es subir el porcentaje de directo.
¿Y los apartamentos turísticos, es lo mismo?
La estrategia se parece, pero la regulación no: normativa municipal, registro y limitaciones cambian según el municipio de Gipuzkoa. Eso condiciona lo que se puede anunciar y cómo, así que conviene tenerlo claro antes de montar nada.
Por dónde empezar
Por lo que ya tienes: la ficha de Google, la web y el motor de reservas. Casi siempre hay más dinero en arreglar la reserva directa de quien ya te encuentra que en traer gente nueva. Y cuando eso funcione, el contenido de temporada baja es lo siguiente, porque es lo único que mueve los meses que hoy no se llenan solos.
¿Cuántas reservas directas estás dejando ir?
En la auditoría se mira tu web, tu ficha de Google y por qué búsquedas apareces, y se ve dónde se están perdiendo las reservas. Es gratis.
