Tienda online de textil · Proyecto nacional
DE 1.254 € A 30.000 € AL MES EN SEIS MESES
Una tienda online de textil que multiplicó su facturación por veintitrés sin gastar un euro en publicidad.
- Negocio
- Tienda online de textil
- Dónde
- España, venta nacional
- Qué se hizo
- Arquitectura SEO, contenido y conversión
- Cuánto tardó
- Seis meses de 1.254 € a 30.000 € al mes
- Publicidad
- Ninguna. Todo orgánico
- Nombre
- No se publica, por acuerdo con el cliente
El problema
Una tienda que vendía, pero solo a quien ya la conocía.
El punto de partida eran 1.254 € al mes. No es una tienda parada: es una tienda que vende a quien llega por otros sitios —redes, conocidos, clientes que repiten— y que no captaba absolutamente nada por búsqueda.
El diagnóstico en una tienda online casi nunca es «no está posicionada». Es más concreto: las categorías y las fichas de producto no compiten por nada. Se montan pensando en cómo la empresa organiza su catálogo, no en cómo la gente busca lo que quiere comprar, y el resultado es una tienda perfectamente ordenada por dentro e invisible por fuera.
A eso se le suma lo que se ve en casi todos los proyectos de comercio electrónico: descripciones copiadas del proveedor —que están idénticas en otras cien tiendas—, categorías sin un solo párrafo propio, filtros que generan miles de direcciones duplicadas y ninguna página que responda a lo que alguien pregunta antes de saber qué producto quiere.
Y hay un dato del principio que explica por qué esto salió tan bien: el producto ya convertía. Cuando alguien llegaba, compraba. El problema entero estaba antes de la tienda, no dentro.
Qué se hizo
Reconstruir la tienda alrededor de cómo se busca, no de cómo se ordena.
Sin campañas y sin tocar el producto. Todo el trabajo fue de arquitectura, contenido y conversión.
Investigar cómo busca la gente antes de mover nada
Qué se busca, con qué palabras, en qué momento de la decisión y con cuánta intención de compra. De ahí salió que había categorías enteras que nadie buscaba y búsquedas con volumen para las que la tienda no tenía ninguna página.
Rehacer la arquitectura de categorías
Las categorías dejaron de ser el organigrama interno del catálogo y pasaron a ser las agrupaciones por las que la gente busca. Es el cambio que más movió el proyecto, y el que más se resiste porque obliga a reordenar la tienda entera.
Contenido propio en categoría y en ficha
Fuera las descripciones del proveedor, que están duplicadas en toda la competencia. Texto escrito para esa tienda, respondiendo a lo que se pregunta antes de comprar: tallas, materiales, cuidados, para qué sirve cada cosa.
Limpiar lo que sobraba
Filtros y ordenaciones que generaban miles de direcciones distintas con el mismo contenido. Es peso muerto que se lleva el presupuesto de rastreo y que hace que Google dedique su tiempo a páginas que no interesan a nadie.
Autoridad, poco a poco
Construir la relevancia del dominio en su temática, que es lo que permite competir por las búsquedas con volumen y no solo por las de cola larga. Es lo más lento de todo y lo que no se puede acelerar pagando.
Optimizar la conversión con el tráfico que ya iba llegando
Ficha de producto, proceso de compra y momento del envío y las devoluciones. Subir la conversión es lo más barato que se puede hacer en una tienda: multiplica todo lo demás sin traer una sola visita nueva.
Los números
Las cifras del proyecto.
Datos de facturación reales de la tienda, medidos en la analítica del propio cliente sobre un periodo de seis meses.
| Métrica | Antes | Después |
|---|---|---|
| Facturación mensual | 1.254 € | 30.000 € +2.293 % |
| Origen del crecimiento | Tráfico directo y conocidos | Búsqueda orgánica |
| Tasa de conversión | — | 8,73 % |
| Ticket medio | — | 211 € |
| Inversión en publicidad | 0 € | 0 € |
Una conversión del 8,73 % está muy por encima de lo normal en comercio electrónico, donde lo habitual se mueve bastante por debajo. Y no es casualidad: cuando el tráfico llega buscando exactamente lo que vendes, convierte mucho mejor que el tráfico comprado. Esa es la mitad de la explicación de este caso.
Qué cambió en el negocio
Por qué esto no se podría haber comprado con publicidad.
La tentación en una tienda que factura poco es abrir campañas. Es lo rápido y lo que casi todo el mundo recomienda. Y aquí no se hizo, con cero euros de publicidad en los seis meses.
La razón es aritmética. Con un ticket medio de 211 € y una tienda que en ese momento no tenía las páginas por las que se busca, meter presupuesto en anuncios habría traído visitas a categorías que no respondían a lo que esa persona quería. Se paga por cada clic y se cobra solo por el que compra: pagar tráfico hacia una tienda mal montada es la forma más rápida de gastarse un presupuesto y concluir que la publicidad no funciona.
El otro motivo es lo que queda después. Los 30.000 € al mes que vienen de búsqueda orgánica siguen ahí el mes que dejas de invertir; los que vienen de anuncios desaparecen esa misma tarde. En una tienda que estaba construyendo su base, esa diferencia lo era todo.
Dicho lo cual, y para no vender lo que no es: la publicidad tiene sentido en una tienda online, y mucho. Lo tiene después, cuando las páginas ya convierten y sabes cuánto puedes pagar por cliente sin perder dinero. El orden importa más que la herramienta.
Lo que este caso no dice
Lo que este caso no demuestra.
- Que un +2.293 % sea lo esperable. Partir de 1.254 € al mes hace que cualquier mejora se vea enorme en porcentaje; el mismo trabajo sobre una tienda que ya factura bien da un porcentaje mucho más pequeño y un resultado mayor.
- Que la publicidad no sirva. Sirve, y mucho. Aquí no tocaba todavía.
- Que seis meses sea el plazo de cualquier tienda. Depende del catálogo, de la competencia del sector y de cuánta autoridad tenga ya el dominio.
- Que una conversión del 8,73 % sea alcanzable en cualquier sector. Es una cifra alta y viene de un producto que ya funcionaba antes de empezar.
- Quién es el cliente. No se publica por acuerdo con él, y eso significa que este caso hay que creérselo o no; los otros sí llevan nombre y se pueden comprobar.
Preguntas
Sobre este caso
¿Por qué no se publica el nombre de la tienda?
Porque el cliente pidió que no se publicara y eso se respeta. Es incómodo para nosotros —un caso sin nombre siempre vale menos— y aun así se prefiere eso a inventarse un nombre o a insinuar de quién se trata. Los demás casos de esta web sí llevan nombre y se pueden verificar.
¿Se puede hacer crecer una tienda online sin publicidad?
Se puede, y este caso lo demuestra, pero es más lento y necesita que el producto ya convierta. Si la tienda no vende a quien llega, el posicionamiento solo consigue que más gente se vaya sin comprar. Lo primero es siempre comprobar que convierte.
¿Qué es lo que más mueve la aguja en una tienda online?
Casi siempre la arquitectura de categorías, porque es donde se juega el volumen de búsqueda, y después la conversión, porque multiplica todo lo demás sin traer una visita nueva. Las descripciones de producto suelen estar más abajo en la lista de lo que la gente supone.
¿Cuánto tarda en verse algo en una tienda online?
Los primeros movimientos, entre dos y tres meses. El cambio de volumen, entre seis y doce, según la competencia del sector. Es el proyecto más lento de todos los que hay en esta web, y también el que más se acumula con el tiempo.
¿Tu tienda no vende o simplemente no la encuentra nadie?
Son dos problemas distintos y se arreglan de forma distinta. En la auditoría se mira cuánto tráfico de búsqueda llega, qué hace cuando llega y por qué páginas no está compitiendo tu tienda.
Otros casos: Amona Jakiak · Bioisola · Todos los resultados